Los ‘gemelos del gol’, como se les conocía en sus inicios, Seedorf, Nesta, Zambrotta y Gatusso, se fueron entre lágrimas.
A ponerse de pie. Ayer el fútbol tuvo un día muy emotivo por las despedidas de Alessandro Del Piero y Filippo Inzaghi del Milan y de la Juventus respectivamente. Ambos anotaron y desataron las lágrimas entre todos los asistentes a ambos estadios.
Juventus derrotó 3-1 al Atalanta última jornada de la Serie A y finalizó como campeón invicto, despidiendo a Alessandro Del Piero, quien marcó el segundo gol de su equipo, por todo lo alto.
La “Vecchia Signora” cosechó 84 puntos, fruto de 23 victorias y 13 empates, igualando lo que hizo el AC Milan de Fabio Capello en la temporada 1991-1992, con la diferencia de que entonces el campeonato lo disputaban 18 equipos, por lo tanto se jugaron 34 fechas, o sea, 4 menos que con el formato actual.
Cuando Del Piero dejó el campo de juego en el minuto 68, una impresionante ovación hizo temblar al estadio de la capital piamontesa. Ahora, sólo le queda por delante la final de la Copa de Italia, ante el Nápoles el 20 de mayo.
“Del Piero jugó como un campeón una vez más, pero le dije que la temporada no ha terminado para él, porque tiene que ser decisivo una vez más el próximo domingo en la final de la Copa de Italia ante el Nápoles”, señaló el DT campeón, Antonio Conte.
Lágrimas en Milán
Por su parte, el escolta AC Milan, también como anfitrión, cumplió y se impuso 2-1 en el estadio de San Siro al ya descendido Novara.
En el coliseo Giuseppe Meazza también dieron su emocionado adiós al equipo local cinco grandes figuras: Gennaro Gattuso, Alessandro Nesta, Filippo Inzaghi, Giancula Zambrotta y Clarence Seedorf.
El legendario goleador Filippo ‘Pippo’ Inzaghi, de 38 años, jugó su partido 300, el último con el AC Milan, y se va del mundo del fútbol con un último gol, que le sirvió a su equipo para imponerse al descendido Novara en la última jornada de la liga italiana.
‘Pippo’, que entró en el partido en el minuto 67 en sustitución de Antonio Cassano, volvió a experimentar el disfrute del goleador al recibir un centro del holandés Clarence Seedorf, que también jugó su último partido con la camiseta “’rossonera’, para definir el partido.
Como siempre, explotó en la celebración, pero se emocionó como nunca, con lágrimas en los ojos al poner fin a su “historia de amor” con el club milanés, después de una temporada, su decimoprimera con el equipo ‘rossonero’, en la que sólo pudo jugar siete partidos.
Al final, Del Piero tuvo un gesto de grandeza a través de su twitter. “ Nesta, Gattuso, Inzaghi y Seedorf: compañeros y rivales, pero nunca enemigos. Feliz de haber jugado con ustedes, les tengo un gran respeto, muchachos”. Se fueron los grandes campeones.