Los dirigidos por Di Matteo cayeron ante Manchester United en el 2008 y los ‘Bávaros’ no pudieron ante el Inter de Mourinho en el 2010.
Por Alejandro Vernal Padilla
Quieren revancha. El último recuerdo de Chelsea y Bayern Múnich en una final de Champions no es de los mejores. Ambos perdieron y no pudieron lograr la gloria en un encuentro tan decisivo. Ahora el escenario es totalmente distinto y ambos se juegan toda la temporada en el Allianz Arena. Ante la proximidad del encuentro, Depor recuerda las últimas finales disputadas por ambos equipos.
2008: Chelsea 1-1 Manchester United (Luzhniki, Moscú)
La pena máxima para Terry
El estadio cinco estrellas de Moscú recibió a los dos mejores equipos del torneo. Chelsea llegaba a su primera final ante la obsesión de Abramovich por levantar la ‘Orejona’. Mientras que el Manchester United tenía un tridente temible: Cristiano Ronaldo, Wayne Rooney y Carlos Tevez. En un partido de trámite parejo, Lampard y CR7 marcaron los goles del encuentro. Ante la igualdad en los 120 minutos, el campeón se tuvo que decidir por muerte súbita.
Así llegó el momento más triste de la historia del Chelsea. Cristiano Ronaldo falló el tercer penal de la definición y todo quedó en los pies de John Terry.
Quinto penal que decidía todo. Si anotaba, el Chelsea levantaba la ‘Orejona’. El destino no lo quiso así. El capitán resbaló y falló el disparo. Luego Anelka se encargó de sentenciar la suerte Blue, ante un gigante Van Der Sar. Chelsea perdió la final pero quedó con sed de venganza.
2010: Inter de Milán 2-0 Bayern Múnich (Santiago Bernabéu)
La segunda Orejona de ‘Mou’
La Casa Blanca se vistió de ‘Neroazurro’. Bayern Múnich llegó a la final en el Santiago Bernabéu luego de derrotar al Lyon en semis, mientras que el Inter sorprendió a todos y dejó en el camino al Barcelona de la mano de José Mourinho. Bayern buscaba su quinto título luego de ganar la final del 2001. Por su parte el Inter intentaba levantar una ‘Orejona’ luego de 45 años.
En un partido muy cerrado, el Inter tuvo a ese jugador decisivo que se necesita en toda final. Diego Milito realizó una actuación fantástica y se encargó de volver locos a Van Buyten y Demichelis. El ‘Príncipe’ marcó los dos goles tras los servicios de Sneijder y Maicon, ante la frustración de Robben, Lahm y Gomez, actores del partido que se jugará en el Allianz Arena. El final desató la algarabía de Mourinho y compañía. Si el Bayern necesitaba un escenario perfecto para cobrarse la revancha, no hay uno mejor que el de este año. De locales y ante toda su hinchada.