Cuando era un niño, el lateral puso la primera piedra del complejo azulgrana. Hoy es la estrella.
Jordi Alba siempre supo que volvería al Barcelona algún día. En los últimos años, paseó su fútbol por toda España, pero lo que nunca pudo negar es que su corazón era azulgrana.
Hace 12 años, cuando aún era un petizo, fue el encargado de colocar la primera piedra en lo que hoy es la Ciudad Deportiva del Barza. Las vueltas que da la vida… hoy es la estrella.