Por otro lado, Cruzado, entre lágrimas, asumió su responsabilidad en el segundo gol uruguayo.
Si hay algo que no se le puede reprochar a la selección peruana tras la derrota ante Uruguay, es la entrega y el esfuerzo que dejaron en el campo del Centenario. Así lo afirmó Carlos Lobatón.
“Jugamos contra dos rivales, lo del árbitro fue lamentable. Metimos todo y estamos orgullosos de lo que dimos. Más entrega no nos pueden pedir”, sostuvo ‘Loba’ al abandonar el estadio.
Por su parte, Rinaldo Cruzado terminó con la misma sensación, pero con un peso de culpa por no haber completado un buen encuentro. Se fue muy triste y con lágrimas en los ojos que hacían notar su impotencia por el resultado.
“Me siento mal y asumo la responsabilidad como jugador. No jugué un buen partido”, sostuvo el hombre del Chievo Verona.