El argentino pudo marcar el segundo tanto del City luego de esquivar a tres rivales.
Fue ayer, pero la jugada quedará grabada en la memoria de muchos, en especial para la de Sergio Agüero. Y es que en el partido que ganó el Manchester City ante el Wigan por la mínima diferencia, el delantero argentino realizó una jugada fantástica que pudo haber terminado en el gol de la temporada.
Corrían los 54 minutos, y el ‘Kun’ logró meterse en el área rival, hizo varias gambetas, dejando en el césped a tres rivales. Cuando se disponía a patear, su compañero de equipo, Edin Dzeko se atravesó y remató muy débil, desperdiciando la gran ocasión de gol.
Tras el hecho, los aficionados, Agüero y el resto del plantel no podían creer lo que había sucedido. Ni modo.